El internet es una herramienta maravillosa que ha permitido que las fronteras desaparescan, que la libre expresión corra a través del mundo y que información esté al alcance de unos cuantos cliks o tecleadas.
Los e-mails han permitido justamente que la comunicación interpersonal sea más continua y que no haya esas enormes pausas de semanas o incluso meses entre réplica y réplica. Las distancias se han acortado.
El messenger, o MSN como yo le llamo, es una herramienta que ha permitido acortar esas pausas entre “lectura y respuesta” al simple tiempo que toma escribir frases, claro a menos que simultáneamente se esté en varias conversaciones, o se esté haciendo tarea o un trabajo paralelamente.
Ayer en una clase una profesora dijo a mi me disculpan pero un buen beso no se puede disfrutar a través de una máquina, y estoy de acuerdo.
Ojo, no estoy aquí anunciando que el MSN es malo o algo similar, al contrario el MSN ha sido y creo que sigue siendo una de las cosas maravillosas que tengo a mi alcance, y que permite que amigos del extranjero con los que viví años de mi vida estén cerca de mí. Este programa me ha permitido incluso forjar nuevas amistades desde gente que no conocía, hasta gente de mi vida diaria.
El estar frente a una computadora en los que todos tus gestos no aparecen y los que sí son completamente conscientes y razonados hace que todo sea más seguro. Es otro nivel de seguridad.
Yo, tengo que admitirlo, tengo un grave problema, me he vuelto adicta a ese nivel de seguridad, a ese programa, al MSN. Meterme a la computadora para “checar mis mails” cuando en realidad lo primero que hago es poner mi contraseña, conectarme en Offline y ver quien está conectado.
Justo así, aprendí una nueva forma de comunicarme, de entrar en contacto con la gente, de estar con la gente. En el MSN la forma de hablar es diferente, se saluda cariñosamente con esos iconitos de vaquitas con pañuelos o bebés pseudo tiernos, se cuentan las cosas con un ritmo particular, las pausas son determinadas por cada “enter” picado, y al despedirse uno, se mandan besos de mil formas diferentes, desde besos o (K), hasta los iconitos en donde pueden haber besos voldaores, besos brillantes u otra vez una vaca besucona.
Esta forma de comunicación se ha vuelto parte de mí y necesaria para ciertas amistades, y en el momento en que la amistad necesita más que de las dos personas para ser, creo que hay un problema. He decidido por lo tanto aprender a volverme independiente de esta herramienta, y voy a intentar estar en desintoxicación durante un periodo de una semana. Mi objetivo para ustedes es narrar las vivencias de esta semana sin MSN.






